Octubre es el mes en el que muchas empresas empiezan a cerrar el presupuesto del año siguiente. Y si toca renovar ordenadores, la pregunta aparece enseguida: ¿los compramos o hacemos renting? La respuesta depende menos del precio de los equipos que de cómo funciona cada empresa.
Tres formas de tener los equipos
Comprarlos. Se paga de una vez y el equipo es de la empresa desde el primer día. A cambio, la empresa asume todo lo demás: la gestión de garantías, las averías fuera de garantía y la decisión de cuándo renovarlo.
Financiar la compra. El equipo también es de la empresa, pero el pago se reparte en cuotas. Alivia la tesorería sin cambiar nada más: la gestión sigue siendo cosa tuya.
Renting. La empresa paga una cuota mensual por usar los equipos, y esa cuota puede incluir también el mantenimiento, el software o el soporte. Al terminar el contrato, los equipos se renuevan.
Cinco preguntas antes de decidir
¿Cómo está la tesorería? Un desembolso grande en un momento concreto pesa distinto en cada empresa. Repartirlo en cuotas permite renovar antes sin esperar a tener todo el importe.
¿Quién se va a ocupar de los equipos? Si hay alguien en la plantilla que gestiona garantías, averías y licencias, comprar tiene más sentido. Si no lo hay, una fórmula que incluya el mantenimiento evita que esas tareas caigan en quien no le corresponden.
¿Cuánto importa saber lo que vas a gastar? Con una cuota fija, el gasto en tecnología se conoce desde enero. Con la compra, el gasto se concentra en las renovaciones y las averías aparecen cuando aparecen.
¿Va a crecer la plantilla? Si la empresa prevé incorporar gente, conviene una fórmula que permita añadir equipos sin empezar de cero cada vez.
¿Cada cuánto quieres renovar? Quien prefiere alargar la vida de sus equipos todo lo posible suele inclinarse por la compra. Quien quiere trabajar siempre con equipos recientes y con garantía encaja mejor con el renting.
Si eliges renting, lee la letra pequeña
Antes de firmar un contrato de este tipo conviene tener claras unas cuantas cosas. Qué incluye exactamente la cuota: solo el equipo, o también mantenimiento, software y soporte. Cuánto dura el contrato y qué pasa al terminar. Si se pueden añadir equipos a mitad de contrato y en qué condiciones. Y cuánto se tarda en sustituir un equipo averiado, que es lo que de verdad importa el día que falla.
Un apunte sobre impuestos
El tratamiento fiscal no es el mismo en cada caso: un equipo comprado se amortiza a lo largo de varios años, mientras que las cuotas de un renting se tratan de otra forma. Cómo afecta eso a tu empresa depende de su situación concreta, así que es una pregunta para tu asesor antes de firmar.
No hace falta elegir una sola fórmula
Muchas empresas combinan. Compran los equipos de los puestos más estables y que duran años, y hacen renting de los portátiles que más se mueven y más rápido envejecen. Lo importante es mirar todos los equipos a la vez y decidirlo con tiempo, antes de que una avería obligue a comprar con prisas.
En Iberiza tenemos Iberiza 360, un único contrato con cuotas mensuales que puede reunir equipamiento, software, cloud, consultoría y outsourcing, con planes de renting y financiación flexible sin intereses. Si estás preparando la renovación de tus equipos, te ayudamos a ver qué fórmula encaja con tu empresa.